Nos gustan las puesta en marcha de nuevos proyectos, chequear los modelos de negocio ya operativos y aportar valor en la gestión empresarial en aspectos técnicos, o no, que hagan realidad su éxito.

En realidad nos gusta emprender. Y nos gusta el camino, casi tanto como el éxito al que conduce. Lo que no nos gusta es caminar solos. Y suponemos que a ti, tampoco.

Por eso buscamos soluciones para ti y tu empresa, para crear, para optimizar lo que ya existe, o para implantar lo que quieras que funcione.

martes, 30 de diciembre de 2014

Balance hacia lo bueno

Llega final de año y empiezan los buenos propositos para el que comienza.
Lo del gimnasio, los idiomas, comer mejor.... Y sobretodo no cometer los mismos errores una y otra vez en nuestra gestión profesional.
Propongamos algo nuevo, ya sabes todas las cosas mejorables que has hecho durante el año, los errores con la gestión del efectivo, aceptar pedidos que te descapitalizan, sobredimensionar o infradimensionar la plantilla, no tener suficiente presencia en Redes Sociales...
¿Por qué no enumerar todas las cosas que sabes que has hecho bien, anotarlas en un lugar bien visible y tratar de repetirlas hasta hacerlas rutina?
Todas las veces que pediste ayuda externa, que detectaste una oportunidad en un error con una venta, cuando encajaste un problema como una forma de experiencia, cuando te propusiste aprender... y aprendiste.

¿Te apuntas a hacer del Balance de Refuerzo tu propósito para el 2015?

lunes, 27 de octubre de 2014

Momento feriante...

Solemos pensar en nuestro modelo de negocio y en nuestra idea de producto con tanto cariño y empeño, que una vez que le hemos dado vida se nos puede olvidar chequear su estado de salud periódicamente.

Una excelente oportunidad de hacerlo puede ser acudir a una Feria profesional sobre nuestro sector o sobre mercados relacionados que aporten una visión diferente a nuestro día a día. 
Puede ser un interesante punto de contacto personal con los proveedores, para asistir a presentaciones de nuevos productos, conocer las innovaciones del sector y sobre todo comprobar lo que está haciendo la competencia en un espacio y tiempo acotados.  

Tanto si se participa como visitante (con la intención de ampliar contactos con proveedores o valorar si compensa asistir en una próxima edición como expositor) como si se participa como expositor se tiene la oporturnidad de actualizarse rápidamente de los nuevos productos y de los nuevos competidores, así como poner a prueba nuestras propias ideas o planes de innovación ante un público que asiste precisamente por estar interesado midiendo las expectativas o no que generan nuestras iniciativas.

De vuelta a la rutina, no debemos dejar pasar más de una o dos semanas para retomar los contactos conseguidos durante la Feria, y cerrar los acuerdos que se iniciaron en un clima totalmente favorecedor a la negociación y abierto a nuevas alianzas.

¿Te animas a ir de "compras" de ideas y actualizarte?  ¿Salimos de nuestra comodidad y nos hacemos feriantes por unos días?


lunes, 15 de septiembre de 2014

Coacheando la estrategia

La actividad empresarial tiene una importantísima parte de conocimiento, de valentía, de visión y ambición... pero por brillantes que sean los empresarios, directivos o profesionales, sin tener fijados unos objetivos claros y factibles, y definir una cuidada planificación de la ruta a seguir para alcanzarlos, pueden verse inmersos en un día a día axfisiante y sin resultados.

Un ejemplo de guión a seguir en lo que se podría llamar como Consultoria o Coaching Estratégico pasa por una aproximación a la actividad, a la trayectoria, a los objetivos y fundamentalmente, a la visión personal del negocio por parte del empresario o grupo directivo. Ese primer boceto abstracto, sin haber pisado aún el día a día del negocio, permite enfrentarla como un espejo de lo que debería ser y devuelve la imagen de lo que en realidad es, de los aspectos que están fallando y se podrían mejorar.

Ese "enfrentamiento" puede ir desde la detección de ineficiencias financieras, hasta la identificación o no de la marca con el servicio o producto ofertado, pasando por el dimensionamiento de la plantilla, una política de comunicación eficaz, el cumplimiento de normativa general o la específica del sector de actividad, o incluso rediseñar las metas y objetivos tanto del negocio como personales. 

Cada una de esas actividades de análisis sirven para fijar el objetivo (uno, o varios) del servicio, y junto con la concreción de las acciones a ejecutar y fechas para alcanzarlo, se podrían ver como un viaje en el que el empresario decide a dónde quiere ir, y por dónde, y en el que el coach/consultor es el taxista que asume como propio el objetivo de llegar a la consecución de esos fines.


Puede bastar con un módulo de gestión del tiempo, una adecuada preparación y presentación de solicitud de financiación a Entidades Públicas (vía subvención) o Privada (Bancos, Business Angels, programa de crowdfunding...), un cambio en el software de gestión o una adecuada formación, un reparto coherente de tareas por departamentos o perfiles profesionales, el diseño de procesos para cada área, valorar externalización de tareas o una inversión en publicidad de cualquier tipo... Pero siempre, adaptando cada solución no sólo al problema o posibilidad de mejora, sino sobre todo adaptándola a la forma de ver y de entender ese problema o deficiencia por parte de la empresa. 

No todos tenemos las mismas prioridades, y lo que para una empresa industrial puede ser imperioso solucionar en una quincena, para un profesional liberal puede no ser relevante en absoluto, y viceversa, pero también depente de la percepción que cada uno le da a su propia empresa, a sí mismo, o a su papel en la sociedad. 

¿Has planificado ya hoy cómo quieres que sea tu futuro? ¿Fijamos juntos esos objetivos y diseñamos la hoja de ruta que te llevará hasta allí? 

miércoles, 27 de agosto de 2014

Vacaciones es sinónimo de descansar

Y además es sinónimo de ociosidad, asueto y reposo.. ¿Lo entendemos y lo ejercemos realmente así? ¿Es posible irse de vacaciones apagar y desconectar? Me refiero a la tablet, o al portatil.. porque del smartphone no nos despegamos ninguno y se encarga contínuamente de soplarnos los mail, los movimientos de las cuentas y los mensajes de la oficina, de los clientes o de los proveedores..
Todo es posible, con previsión, planificación y práctica, aunque hay momentos en los que no es realista "apagar" totalmente, no tanto porque nuestro negocio o actividad no pueda sobrevivir sin nosotros unas semanas, como porque necesitamos saber lo que está pasando.
Si hemos planificado la actividad de esas semanas con antelación habremos dejado un valle de trabajo que no requiera de nuestra intervención inmediata, será en un momento en que no existan periodos de facturación o cobros importantes, intentaremos no coincidir con la persona de confianza en la que delegamos habitualmente, intentando que el síndrome de abstinencia directiva sea lo menos severo posible.
Aún así, quien nos acompaña en esas fechas suele poner más de una cara larga porque durante la foto en que deberíamos sonreir en la piscina estamos frunciendo el ceño mirando el móvil o interrumpimos la irrepetible vista de un mirador para hablar por teléfono.. ¿suena familiar?
Quizás lo que no planificamos habitualmente son nuestras expectativas, las de nuestros acompañantes y las de nuestro equipo durante el tiempo que no estamos en "activo". 
Si desconectar y apagar nos genera más tensión que "saber" lo que está pasando en nuestra empresa, lo realista será cambiar los tiempos y, cuando durante el resto del año dejamos espacio de descanso durante el trabajo, marquemos tiempos de trabajo durante el asueto. 
Comunicar a colaboradores y familia que estaremos disponibles para el trabajo en dos o tres cortas franjas durante el día (a primera hora de la mañana y de la tarde por ejemplo) nos podrá permitir leer los correos electrónicos y responder los más importantes y hacer una llamada inaplazable en un lapsus de 15-20 minutos. Nos mantiene "presentes" para las urgencias, el resto se autogestiorá según los procesos normales de la empresa y lo que no tenga una solución inmediata podrá esperar a nuestro regreso.  
¿Nos planificamos el trabajo de las vacaciones?

miércoles, 13 de agosto de 2014

Empleabilizando

En la mayoría de las conversaciones que mantengo con empresas pequeñas, o autónomos con empleados a cargo, el aspecto que ocupa más tiempo del día a día es la gestión del personal. 
Es una especie de molestia tolerada, un problema que se dilata continuamente en el tiempo si no se consigue adaptar el comportamiento de algún colaborador a la filosofía del negocio o peor aún, si se sustituyen sistematicamente unos trabajadores por otros apelando a lo difícil que es conseguir la persona adecuada.
La mayoria de los lamentos empresariales son acerca de la falta de compromiso o implicación, la falta de interes en la toma de decisiones o incluso la infidelidad: "No se comprometen, no son autosuficientes, no puedo confiar... "     
¿Alguna vez te has preguntado que es exactamente lo que le pides a un colaborador? 

Porque si estas buscando alguien dedicado a la empresa sin limite horario, eso es explotar, si buscas alguien que tome decisiones al nivel de la Administración como harías tú, eso es un socio, si buscas alguien orientado a resultados, es un comercial por incentivo o un autónomo que factura por proyecto finalizado y entregado. Si te estás buscando a ti mismo para que trabajes en tu empresa... es llamemoslo, ineficiente.

Es posible limitar las fricciones laborales si antes de la contratación se hace una enumeración exhaustiva del perfil que se necesita cubrir, de las funciones que desarrollará, de los procesos a través de los que se encauzará su trabajo y de las condiciones reales que se le pueden ofertar al futuro empleado; ya que si hemos definido correctamente el puesto, se puede hacer una selección realista y justa tanto para nuestra empresa como para la persona que nos acompañará en nuestro día a día.  Esa selección es posible hacerla incluso con el personal actualmente incorporado, asegurando que ocupan puestos acordes a su formación, experiencia y aspiraciones entre otras... sin olvidar, aunque sea un criterio subjetivo de difícil concreción la necesaria compatibilidad con uno mismo y el resto del equipo.

¿Empleamos el empleo en lo que es necesario y seguimos liberando tiempo para lo que realmente nos gusta hacer?

jueves, 31 de julio de 2014

Comodín de la llamada (del mail, del blog, del facebook, del skype, de....)

En el trabajo por cuenta ajena siempre dependemos de alguien, alguien que nos guía, nos corrige, y responde a las preguntas. Durante los estudios, tenemos un tutor o profesor con especial ascendencia en quien confiamos nuestras dudas. En la adolescencia el "grupo" nos valida o excluye. Siendo niños están nuestros padres reforzándonos en lo que sabemos hacer y animándonos o inhibiéndonos para probar o hacer cosas nuevas. 
Pero nos hacemos adultos, dirigimos nuestra vida profesional y... ¿con quién podemos contar para las decisiones del día a día?

El intercambio, aunque sea de dudas, es siempre enriquecedor. Poder contar en el momento de puesta en marcha con una opinión externa, objetiva y neutral sobre nuestra capacidad para iniciar una actividad empresarial, detectar carencias y ayudar a concretar si son salvables o no, o a qué precio, ahorraría muchas batallas perdidas antes de iniciarlas. Porque no todo el mundo tiene la misma capacidad de vivir con altas dosis de incertidumbre e inestabilidad, ni tiene la misma formación o le es posible adquirirla a los mismos costes. 
Al igual, cuando nuestra empresa lleva tiempo funcionando y estamos acostumbrados a tomar decisiones y asumir consecuencias, nos olvidamos que existe la posibilidad de contrastarla con alguien ajeno a las urgencias y la "contaminación" de nuestro día a día, de  tener ayuda para redirigir nuestra agenda a la meta que nos marcamos en los inicios y  de redefinir, si hace falta, la visión y misión de nuestro trabajo.

Podemos creer que lo sabemos ya casi todo de nuestro sector, que con la experiencia que acumulamos podemos enseñar más que aprender, y lo más probable es que sea así. Pero en el mundo globalizado que compartimos, no hay mercados estancos que no puedan ampliarse, no hay productos inmutables que no puedan mejorarse, ni procesos perfectos que no puedan hacerse más eficientes. ¿Porqué no aprovechar las vidas de consultores, asesores o coaches para ampliar nuestra mente, nuestra experiencia y nuestros negocios? ¿Te animas a utilizar tu comodín de la llamada (o del mail, del blog, del facebook...)?

sábado, 28 de junio de 2014

Dar el paso o "perorizar"


Cuántos de nosotros hemos pensado iniciar nuestra vida profesional por nuestra cuenta, montar un negocio, comenzar nuestra actividad... y casi automáticamente hemos empezado a "perorizar" y se ha quedado en eso, en un ejercicio de conjugación de excusas. Me lanzo a abrir mi propia actividad, pero cuando ya tenga cerrado el Plan de Negocio, pero claro, con alguna prueba de "venta" piloto, pero no demasiado real por si me copian la idea. Me lanzo, pero mejor espero a que me confirmen que me darán la financiación, pero para eso tengo que haber confirmado que la web recibe suficientes visitas; pero sin una web que sea exactamente lo que yo quiero...Esta situación también ocurre cuando nuestra empresa lleva un tiempo funcionando, y notamos "roces" en el motor... Ya me pondré con el asesor para revisar los costes, ya hablaré de compromiso a mis empleados, ya actualizaré el sistema informático, ya me apuntaré a ese curso de formación, ya reformaré las instalaciones... pero más adelante.Hace unos días asistí a un Taller donde una asistente fijó la atención en la actitud de subir el primer escalón aún cuando no se ve el final de la escalera. 

Reflexionando sobre éste comentario... uno no se matricula en una carrera o en un curso con la certeza de que la acabará con notas excelentes, o no se compra una vivienda con el convencimiento de que será la definitiva, o no se casa con la certeza absoluta de que será para toda la vida, y menos aúna afronta la paternidad con la seguridad de tener unos hijos guapos, listos, amorosos y obedientes. Parece que para las decisiones trascendentales nos basta tener una seguridad razonable en nuestro proyecto vital y la confianza en nosotros para poder llevarlo es suficiente, pero para trabajar y cobrar por nuestro talento necesitamos una seguridad y una fiabilidad inexistentes en el mundo real.



La decisión parece fácil, ¿dejamos de "perorizar" y utilizamos todos los verbos que existen para revisar, adaptar y mejorar nuestro negocio y hacerlo crecer tanto como a nosotros mismos? 



martes, 17 de junio de 2014

Emprender contra el sistema

Puede que hayas escuchado alguna vez que se necesitan "ayudas" para potenciar a las pymes y a los autónomos. Mas ayudas públicas. Subvenciones. O exenciones al pago de impuestos, o reducciones temporales en los tipos impositivos...
Seguro que no has leido en los blog de opositores peticiones de salas de estudio con acceso a temarios actualizados, o que le financien desde la Unión Europea el material o las horas del preparador. Seguro que tampoco has oido pedir una ayuda pública para comprar protectores de esquinas de muebles o barras protectoras para escaleras, o exenciones enumeradas de llevar sillas portabebes para coches para las familias con niños pequeños.


Parece lógico pensar que cada uno se responsabiliza de las consecuencias directas, indirectas o colaterales de las decisiones que toma sobre su vida. Y entre esas consecuencias están las incertidumbres (será viable o no mi proyecto, aprobaré o no la oposición, serán seguros los protectores de enchufes..) y sus consecuencias económicas.


Deberíamos perseguir y exigir las modificaciones en el entorno normativo que faciliten la toma de decisión para iniciar una actividad profesional o empresarial y su viabilidad en el mercado. Pero no como un subsidio ni como una protección. No se necesitan ayudas. Se necesita un ordenamiento jurídico sencillo y con una clara orientación a la responsabilización de las personas y las organizaciones.

Los tramites de alta de actividad, el calendario de obligaciones tributarias, las obligaciones contables, las obligaciones normativas por sector de actividad, la gestión de Impuestos Indirectos y los solapamientos de regímenes económicos de las diferentes Administraciones Locales, Autonómicas y Estatales, las normas transitorias, las discrepancias interpretativas en los vacios normativos.. 


Te atreves contra todo esto... ¿y aún crees que necesitas "ayudas"?  
¿O necesitas simplificar y dejar más tiempo a crear, crecer y generar nuevos recursos?

jueves, 12 de junio de 2014

Inventemos un Departamento de Gestión de Errores

Le damos poca trascendencia a los errores. Me atrevería a decir que nos educan en la filosofía del éxito, casi para esconderlos o incluso negarlos, bloqueando la manera natural de aprendizaje que posee nuestro cerebro. Todos nos hemos tropezado de niños una y otra vez aprendiendo a caminar hasta que encontramos la forma de no caernos.
He tenido varios coach, excelentes en su tarea y como personas, que han alentado una profunda evolución en mí. Pero mis pilares actuales han crecido gracias a dos mentores que me acompañaron oficial y extraoficialmente durante varios años de mi vida. Una mezcla de motivación, sugestión y autoevaluación unido a una casi mágica capacidad por su parte de transmitir conocimientos, habilidades y de proyectar en mí sus propias capacidades. Pero sobre todo una forma especial para mostrar sin juzgar(se) los errores cometidos.

Hay Departamentos de I+D y hasta de Gestión del Cambio en algunas empresas, pero no existen Departamentos de Gestión de Errores. Hasta ahora casi basta buscar al responsable del fallo, depurar responsabilidades, imponer sanciones.. pero ¿se ha intentado sistematizar la tarea del aprendizaje de los errores en nuestras organizaciones?  No siempre se trata de falta de motivación, de formación, información, o ausencia de planificación.. 
Qué te parece, ¿Incluimos la Gestión del Error en nuestro Plan de Negocio?

miércoles, 11 de junio de 2014

Retalentando

El mundo por suerte, está creciendo. 
Desde de un mundo de latifundios a un mercado industrializado; y de ese sistema rígido y encasillado en el que o se poseían tierras y capital, o se trabajaba mecánicamente para el propietario de la producción; hemos renacido en una sociedad globalizada que genera y valora el talento como un bien escaso. 
Hasta hace bien poco, una mayor capacitación en formación implicaba un mejor empleo y una mayor retribución. Hoy con eso no basta; se puede conseguir casi cualquier cosa por internet: alguien sabe hacer lo mismo que tu y que yo, mejor, más rápido y más barato. 
Lo que nadie puede replicar, ni siquiera el procesador más complejo y avanzado, es nuestro cerebro. Y todos nacemos con uno. Preparado para enriquecerse, moldearse y mejorarse continuamente. Pensar, además, es gratis. Nos orienta a nuestro talento natural, aquello para lo que estamos hechos y que la formación nos pone al alcance sólo como una herramienta más.
Tomemos conciencia de la necesidad de potenciar nuestro talento y poner en valor el de los demás para conseguir nuestras metas, que son compatibles y complementarias a las de los otros..  ¿Nos retalentamos juntos?