Nos gustan las puesta en marcha de nuevos proyectos, chequear los modelos de negocio ya operativos y aportar valor en la gestión empresarial en aspectos técnicos, o no, que hagan realidad su éxito.

En realidad nos gusta emprender. Y nos gusta el camino, casi tanto como el éxito al que conduce. Lo que no nos gusta es caminar solos. Y suponemos que a ti, tampoco.

Por eso buscamos soluciones para ti y tu empresa, para crear, para optimizar lo que ya existe, o para implantar lo que quieras que funcione.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Empleabilizando

En la mayoría de las conversaciones que mantengo con empresas pequeñas, o autónomos con empleados a cargo, el aspecto que ocupa más tiempo del día a día es la gestión del personal. 
Es una especie de molestia tolerada, un problema que se dilata continuamente en el tiempo si no se consigue adaptar el comportamiento de algún colaborador a la filosofía del negocio o peor aún, si se sustituyen sistematicamente unos trabajadores por otros apelando a lo difícil que es conseguir la persona adecuada.
La mayoria de los lamentos empresariales son acerca de la falta de compromiso o implicación, la falta de interes en la toma de decisiones o incluso la infidelidad: "No se comprometen, no son autosuficientes, no puedo confiar... "     
¿Alguna vez te has preguntado que es exactamente lo que le pides a un colaborador? 

Porque si estas buscando alguien dedicado a la empresa sin limite horario, eso es explotar, si buscas alguien que tome decisiones al nivel de la Administración como harías tú, eso es un socio, si buscas alguien orientado a resultados, es un comercial por incentivo o un autónomo que factura por proyecto finalizado y entregado. Si te estás buscando a ti mismo para que trabajes en tu empresa... es llamemoslo, ineficiente.

Es posible limitar las fricciones laborales si antes de la contratación se hace una enumeración exhaustiva del perfil que se necesita cubrir, de las funciones que desarrollará, de los procesos a través de los que se encauzará su trabajo y de las condiciones reales que se le pueden ofertar al futuro empleado; ya que si hemos definido correctamente el puesto, se puede hacer una selección realista y justa tanto para nuestra empresa como para la persona que nos acompañará en nuestro día a día.  Esa selección es posible hacerla incluso con el personal actualmente incorporado, asegurando que ocupan puestos acordes a su formación, experiencia y aspiraciones entre otras... sin olvidar, aunque sea un criterio subjetivo de difícil concreción la necesaria compatibilidad con uno mismo y el resto del equipo.

¿Empleamos el empleo en lo que es necesario y seguimos liberando tiempo para lo que realmente nos gusta hacer?

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