Nos gustan las puesta en marcha de nuevos proyectos, chequear los modelos de negocio ya operativos y aportar valor en la gestión empresarial en aspectos técnicos, o no, que hagan realidad su éxito.

En realidad nos gusta emprender. Y nos gusta el camino, casi tanto como el éxito al que conduce. Lo que no nos gusta es caminar solos. Y suponemos que a ti, tampoco.

Por eso buscamos soluciones para ti y tu empresa, para crear, para optimizar lo que ya existe, o para implantar lo que quieras que funcione.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Coacheando la estrategia

La actividad empresarial tiene una importantísima parte de conocimiento, de valentía, de visión y ambición... pero por brillantes que sean los empresarios, directivos o profesionales, sin tener fijados unos objetivos claros y factibles, y definir una cuidada planificación de la ruta a seguir para alcanzarlos, pueden verse inmersos en un día a día axfisiante y sin resultados.

Un ejemplo de guión a seguir en lo que se podría llamar como Consultoria o Coaching Estratégico pasa por una aproximación a la actividad, a la trayectoria, a los objetivos y fundamentalmente, a la visión personal del negocio por parte del empresario o grupo directivo. Ese primer boceto abstracto, sin haber pisado aún el día a día del negocio, permite enfrentarla como un espejo de lo que debería ser y devuelve la imagen de lo que en realidad es, de los aspectos que están fallando y se podrían mejorar.

Ese "enfrentamiento" puede ir desde la detección de ineficiencias financieras, hasta la identificación o no de la marca con el servicio o producto ofertado, pasando por el dimensionamiento de la plantilla, una política de comunicación eficaz, el cumplimiento de normativa general o la específica del sector de actividad, o incluso rediseñar las metas y objetivos tanto del negocio como personales. 

Cada una de esas actividades de análisis sirven para fijar el objetivo (uno, o varios) del servicio, y junto con la concreción de las acciones a ejecutar y fechas para alcanzarlo, se podrían ver como un viaje en el que el empresario decide a dónde quiere ir, y por dónde, y en el que el coach/consultor es el taxista que asume como propio el objetivo de llegar a la consecución de esos fines.


Puede bastar con un módulo de gestión del tiempo, una adecuada preparación y presentación de solicitud de financiación a Entidades Públicas (vía subvención) o Privada (Bancos, Business Angels, programa de crowdfunding...), un cambio en el software de gestión o una adecuada formación, un reparto coherente de tareas por departamentos o perfiles profesionales, el diseño de procesos para cada área, valorar externalización de tareas o una inversión en publicidad de cualquier tipo... Pero siempre, adaptando cada solución no sólo al problema o posibilidad de mejora, sino sobre todo adaptándola a la forma de ver y de entender ese problema o deficiencia por parte de la empresa. 

No todos tenemos las mismas prioridades, y lo que para una empresa industrial puede ser imperioso solucionar en una quincena, para un profesional liberal puede no ser relevante en absoluto, y viceversa, pero también depente de la percepción que cada uno le da a su propia empresa, a sí mismo, o a su papel en la sociedad. 

¿Has planificado ya hoy cómo quieres que sea tu futuro? ¿Fijamos juntos esos objetivos y diseñamos la hoja de ruta que te llevará hasta allí? 

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