Nos gustan las puesta en marcha de nuevos proyectos, chequear los modelos de negocio ya operativos y aportar valor en la gestión empresarial en aspectos técnicos, o no, que hagan realidad su éxito.

En realidad nos gusta emprender. Y nos gusta el camino, casi tanto como el éxito al que conduce. Lo que no nos gusta es caminar solos. Y suponemos que a ti, tampoco.

Por eso buscamos soluciones para ti y tu empresa, para crear, para optimizar lo que ya existe, o para implantar lo que quieras que funcione.

miércoles, 27 de agosto de 2014

Vacaciones es sinónimo de descansar

Y además es sinónimo de ociosidad, asueto y reposo.. ¿Lo entendemos y lo ejercemos realmente así? ¿Es posible irse de vacaciones apagar y desconectar? Me refiero a la tablet, o al portatil.. porque del smartphone no nos despegamos ninguno y se encarga contínuamente de soplarnos los mail, los movimientos de las cuentas y los mensajes de la oficina, de los clientes o de los proveedores..
Todo es posible, con previsión, planificación y práctica, aunque hay momentos en los que no es realista "apagar" totalmente, no tanto porque nuestro negocio o actividad no pueda sobrevivir sin nosotros unas semanas, como porque necesitamos saber lo que está pasando.
Si hemos planificado la actividad de esas semanas con antelación habremos dejado un valle de trabajo que no requiera de nuestra intervención inmediata, será en un momento en que no existan periodos de facturación o cobros importantes, intentaremos no coincidir con la persona de confianza en la que delegamos habitualmente, intentando que el síndrome de abstinencia directiva sea lo menos severo posible.
Aún así, quien nos acompaña en esas fechas suele poner más de una cara larga porque durante la foto en que deberíamos sonreir en la piscina estamos frunciendo el ceño mirando el móvil o interrumpimos la irrepetible vista de un mirador para hablar por teléfono.. ¿suena familiar?
Quizás lo que no planificamos habitualmente son nuestras expectativas, las de nuestros acompañantes y las de nuestro equipo durante el tiempo que no estamos en "activo". 
Si desconectar y apagar nos genera más tensión que "saber" lo que está pasando en nuestra empresa, lo realista será cambiar los tiempos y, cuando durante el resto del año dejamos espacio de descanso durante el trabajo, marquemos tiempos de trabajo durante el asueto. 
Comunicar a colaboradores y familia que estaremos disponibles para el trabajo en dos o tres cortas franjas durante el día (a primera hora de la mañana y de la tarde por ejemplo) nos podrá permitir leer los correos electrónicos y responder los más importantes y hacer una llamada inaplazable en un lapsus de 15-20 minutos. Nos mantiene "presentes" para las urgencias, el resto se autogestiorá según los procesos normales de la empresa y lo que no tenga una solución inmediata podrá esperar a nuestro regreso.  
¿Nos planificamos el trabajo de las vacaciones?

miércoles, 13 de agosto de 2014

Empleabilizando

En la mayoría de las conversaciones que mantengo con empresas pequeñas, o autónomos con empleados a cargo, el aspecto que ocupa más tiempo del día a día es la gestión del personal. 
Es una especie de molestia tolerada, un problema que se dilata continuamente en el tiempo si no se consigue adaptar el comportamiento de algún colaborador a la filosofía del negocio o peor aún, si se sustituyen sistematicamente unos trabajadores por otros apelando a lo difícil que es conseguir la persona adecuada.
La mayoria de los lamentos empresariales son acerca de la falta de compromiso o implicación, la falta de interes en la toma de decisiones o incluso la infidelidad: "No se comprometen, no son autosuficientes, no puedo confiar... "     
¿Alguna vez te has preguntado que es exactamente lo que le pides a un colaborador? 

Porque si estas buscando alguien dedicado a la empresa sin limite horario, eso es explotar, si buscas alguien que tome decisiones al nivel de la Administración como harías tú, eso es un socio, si buscas alguien orientado a resultados, es un comercial por incentivo o un autónomo que factura por proyecto finalizado y entregado. Si te estás buscando a ti mismo para que trabajes en tu empresa... es llamemoslo, ineficiente.

Es posible limitar las fricciones laborales si antes de la contratación se hace una enumeración exhaustiva del perfil que se necesita cubrir, de las funciones que desarrollará, de los procesos a través de los que se encauzará su trabajo y de las condiciones reales que se le pueden ofertar al futuro empleado; ya que si hemos definido correctamente el puesto, se puede hacer una selección realista y justa tanto para nuestra empresa como para la persona que nos acompañará en nuestro día a día.  Esa selección es posible hacerla incluso con el personal actualmente incorporado, asegurando que ocupan puestos acordes a su formación, experiencia y aspiraciones entre otras... sin olvidar, aunque sea un criterio subjetivo de difícil concreción la necesaria compatibilidad con uno mismo y el resto del equipo.

¿Empleamos el empleo en lo que es necesario y seguimos liberando tiempo para lo que realmente nos gusta hacer?